En todo artículo que se adquiera deberá aparecer el precio rebajado “junto” y no superpuesto al precio habitual, para que se pueda comprobar la diferencia de precios y verificar que sea más reducido. 

Cuando se trate de una reducción porcentual (-50%, -30%,…) de un conjunto de artículos, bastará con un anuncio genérico de la misma, sin necesidad de que conste individualmente en cada producto ofertado.