AL-ANDALUS recomienda no tomar Panga y Perca más de una vez por semana
Martes, 18 de Mayo de 2010 16:21

Una frecuencia de ingesta semanal alta de estos dos tipos de pescados podría provocar que se ingirieran niveles elevados de contaminantes como el metil-mercurio, lo que podría suponer un riesgo para la salud, sobre todo para las poblaciones de grupos más vulnerables.

La Panga y la Perca son dos especies de pescado que debido a su precio y sencilla presentación (falta de piel y espinas), son muy accesibles a la economía familiar, por lo que se han hecho muy populares en la cesta de la compra de la población española.

Son especies de agua dulce. El panga se cría en el río Mekong, entre Vietnam y China (uno de los 10 ríos más contaminados del mundo); mientras que la perca habita en el lago Victoria en África.

La alarma generada recientemente en torno a estas dos especies, a raíz de la publicación de unos estudios en los que se ponía de manifiesto la existencia de un contenido de metil-mercurio considerable en unas muestras de filetes de panga y perca, así como las consultas recibidas en relación a este asunto, llevaron a la Federación AL-ANDALUS a poner estos hechos en conocimiento de las Autoridades Sanitarias en el mes de abril, solicitando información al respecto.

En este sentido, tanto la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), como la Secretaría General de Salud Pública y Participación de la Consejería de Salud, han manifestado su tranquilidad respecto a los resultados de estos estudios, debido a que los niveles encontrados tanto de metil-mercurio como de trifluralina (herbicida prohibido en la UE por sus consecuencias negativas sobre el medio ambiente) no superan el límite legal establecido, por lo que no se identifican problemas de seguridad alimentaria, ni efectos tóxicos preocupantes "a corto plazo". Asimismo, dan fe de la realización de los controles pertinentes del pescado en los puestos fronterizos en la entrada a la UE, así como los controles oficiales en el Estado Español y en las Comunidades Autónomas.

Sin embargo, aunque algunas de las muestran analizadas no superaban el límite de 0,5 mg/Kg. de peso de metil-mercurio, si llegaban a la mitad de esta cifra, lo que permite pensar que con una frecuencia de ingesta semanal alta de estos pescados, pudieran ingerirse niveles elevados de este contaminante y poner en peligro la salud, sobre todo la de las poblaciones de grupos vulnerables (niños y mujeres embarazadas), debido a su efecto acumulativo.

Lo destacable además de estos datos es que pescados clasificados como blancos (como es el caso de la panga y la perca), teóricamente con poca masa grasa y con baja capacidad de acumular el mercurio en forma de metil-mercurio, contengan tales niveles del contaminante.

Por este motivo desde la Federación AL-ANDALUS pensamos que debe reconsiderarse la lista de pescados que se clasifican como fuente de mercurio (atún, pez espada, tiburón…) y contemplar otro tipo de pescados como el panga y la perca.

Por otra parte, pensamos que el etiquetado del pescado debería aportar las recomendaciones dirigidas a poblaciones vulnerables para el control de la ingesta de metil-mercurio a través del pescado.

La recomendación, por tanto, que lanzamos desde esta Organización es no tomar panga o perca más de una vez por semana, a fin de evitar cualquier problema de salud que se pudiera generar debido al efecto acumulativo en el organismo de sustancias como el metil-mercurio.

No obstante no podemos olvidar que las recomendaciones a la población en general sobre alimentación saludable incluyen la promoción del pescado como parte de una dieta sana. El pescado aporta un 17% del total de proteínas animales y un 6% de las proteínas totales consumidas por los humanos, así como vitaminas y otros nutrientes esenciales, con un bajo contenido en grasa saturada. Además, es rico en ácidos grasos omega-3, como EPA (ácido eicosapentanoico) y DHA (docosohexanoico). Estos ácidos grasos son necesarios para el correcto desarrollo del cerebro y de la retina, además que han demostrado tener efectos protectores frente a enfermedades cardiovasculares, reducen las arritmias y las trombosis y disminuyen los niveles de triglicéridos en sangre.

Sin embargo, para seguir unas pautas dietéticas sanas, se debe tener en cuenta, además de los beneficios nutricionales de los alimentos, los posibles efectos adversos sobre la salud de los contaminantes que pudieran acumularse en ellos.

Metil - Mercurio en Pescados

El mercurio es un elemento que está presente en la naturaleza, además de que algunas actividades humanas incrementan esta presencia. Cabe destacar que, la concentración de mercurio en la naturaleza aumenta desde que comienza la era industrial.

Los organismos acuáticos transforman el mercurio en metil-mercurio para almacenarlo en su tejido graso, de ahí que su presencia sea mayor en los pescados grasos (aunque como se ha visto, también se ha detectado la presencia de este contaminante en pescados blancos). En concreto, en especies depredadoras, el mercurio tiene un efecto bioacumulativo, como por ejemplo en el pez espada, tiburón y atún.

El metil-mercurio en dosis tóxicas puede producir desórdenes en el ser humano. Este compuesto atraviesa rápidamente la barrera placentaria y la barrera hermatoencefálica, y es un neurotóxico que puede afectar muy negativamente el desarrollo del cerebro.

Poblaciones vulnerables al metil-mercurio en el pescado: Mujeres embarazadas (riesgo sobre el feto), mujeres con lactantes (metil-mercurio pasa al bebe a través de la leche materna) y los niños de corta edad. Al mismo tiempo, cualquier persona que no lleve una dieta equilibrada podría ser más vulnerable a los efectos negativos de un exceso de metil-mercurio.

 

Gabinete de Comunicación de AL-ANDALUS

 
Banner
Reclamaciones Consumo Andalucia
Banner
Banner
Banner
Federación Andaluza de Consumidores y Amas de Casa AL-ANDALUS AVDA. Menendez Pelayo Nº 12, 2º C, 41004 Sevilla
Tlfno. 954 564 102 Fax. 954 560 094     Contacta    Aviso Legal    Mapa localizacion    Líneas de Autobuses