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Acondicionar adecuadamente el domicilio contribuye al ahorro de consumo energético y económico hasta un 30%

El invierno viene acompañado de un descenso contundente de las temperaturas. Contar con un buen sistema de calefacción en el hogar se vuelve fundamental para paliar el frío. Sin embargo, esto provoca un aumento considerable en la vivienda del consumo eléctrico o de gas. No obstante, mantener las facturas durante el invierno es fácil con un buen aislamiento de la vivienda y siguiendo unos consejos que ayudan al ahorro energético en esta época del año.

La mitad de la energía que se consume en una vivienda a lo largo del año se destina a los sistemas de calefacción. En este sentido, es importante saber que durante los meses más fríos del año, una vivienda puede consumir mucha más energía de la necesaria debido, por ejemplo, a los malos aislamientos, las pérdidas de calor por las ventanas o el uso ineficiente de los sistemas de calefacción.

Los expertos en este tema del ahorro energético consideran que la temperatura de una vivienda en invierno no debe superar los 20 grados centígrados. Toda aquella calefacción que sobrepase esta temperatura supondrá un despilfarro de energía, por ello en línea con la campaña para la promoción de un consumo responsable y sostenible que está llevando a cabo AL-ANDALUS, con el apoyo de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, a continuación presentamos una serie de interesantes consejos para que individualmente rentabilicemos mejor la energía que consumimos en nuestras viviendas durante el invierno:

  • Una vivienda mal aislada necesita más energía, pequeñas mejoras en este sentido pueden conllevar ahorros energéticos y económicos de hasta un 30% en calefacción. Una de las opciones para proteger el domicilio puede ser la colocación de paneles aislantes, tanto en el techo como en las paredes, aunque esta medida exige un esfuerzo económico importante. Lo más aconsejable es dejarse asesorar por un experto, que calculará las necesidades de nuestra vivienda en función de los metros cuadrados de que disponga, las horas de luz solar y la orientación. No obstante, si no puede acometer una reforma tan costosa, siempre puede recurrir a un falso techo de escayola o yeso, que ayudará a concentrar el calor en la vivienda gracias a la cámara de aire que crea entre el techo real y el falso.
  • Una medida muy eficiente es instalar sistemas de doble ventana ya que reducen prácticamente a la mitad la pérdida de calor con respecto al cristal sencillo.
  • Si tiene chimenea, cierre el tiro de la misma cuando no la esté usando.
  • Procure que la temperatura se mantenga en unos 20-22ºC. Recuerde que por cada grado que la aumentemos, se incrementa el consumo de energía aproximadamente en un 7%.
  • Para ventilar completamente una habitación es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos: no se necesita más tiempo para renovar el aire y se malgasta energía.
  • La calefacción central colectiva, con medición y regulación individualizadas para cada una de las viviendas es, desde el punto de vista energético y económico, un sistema mucho más eficiente y barato que los sistemas individuales o independientes.
  • La casa suele enfriarse más rápido de lo que cuesta calentarla. Una de las necesidades prioritarias es la de evitar que el calor se escape de la vivienda. Revise todas las puertas y ventanas del hogar; selle las pequeñas grietas de puertas y ventanas con silicona o yeso para que no pueda escapar el aire. Asimismo, compruebe que cierran a la perfección, aislando la habitación en la que se encuentran.
  • Las ventanas de madera aíslan más y mejor que las de aluminio, pero si las suyas son de este último material, procure que lleven en su interior el sistema de rotura de puente térmico. Este sistema separa la parte interior y exterior de la ventana con unas barras de material aislante. Así, se evita la condensación en las ventanas y se consigue un mayor aprovechamiento de la calefacción, ya que el aire caliente no se escapa de la estancia.
  • Debe revisar los tambores y persianas del hogar. En muchas ocasiones, la caja donde van situados está mal sellada o con pequeñas grietas por las que entra el aire frío. Asimismo, las lamas de las persianas deben están en perfecto estado, ya que si no al bajarlas no encajarán.
  • El uso de las persianas en invierno es muy importante. Éstas pueden estar subidas todo el día, pero en el momento en el que se vaya la luz del sol, bájelas, ya que de otro modo el frío aire de la noche empezará a condensar los cristales de la vivienda.

Gabinete de Comunicación

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