Actualidad

Con el inicio de un nuevo año, muchas personas se plantean metas que les gustaría alcanzar, tales como dejar de fumar, hacer deporte, aprender idiomas, etc. Aprovechando esa predisposición a afrontar nuevos retos, la Federación de Consumidores AL-ANDALUS propone que en este 2019 intentemos ser más responsables y sostenibles en nuestros hábitos de consumo, lo que puede reportarnos beneficios a nivel económico, mejoras para la salud y contribuiremos a frenar el deterioro medioambiental.

El precio y los servicios incluidos suelen ser los dos factores que más priman a la hora de decantarnos por una de estas fiestas o cotillones tradicionales de Navidad, pero ¿qué hay de la seguridad? ¿Nos cercioramos de que cumple el local con todo lo que exige la Ley? La Federación de Consumidores AL-ANDALUS ofrece algunas recomendaciones para disfrutar de las fiestas con total seguridad.

  • La celebración de las fiestas navideñas suele implicar un aumento del ruido en general debido al tráfico, a la concentración de personas en espacios públicos, espectáculos musicales, detonación de petardos, etc.
  • La exposición a la contaminación acústica produce en muchas personas molestias, que se agravan en esta época del año, con efectos fisiológicos y psicológicos que afectan a su calidad de vida como la irritabilidad, falta de concentración, insomnio, estrés, pérdida de audición, entre otros.
  • La acumulación de decibelios también es el origen de conflictos sociales.

Las fiestas navideñas y la despedida del año suelen celebrarse con unas comidas especiales en las que se reunen familiares y amistades. La labor de organizarlas ha venido recayendo tradicionalmente en las mujeres de cada núcleo familiar, aunque se establezcan alternancias entre los eventos o turnos cada año. Se trata de una tarea que se asume con mayor o menor entusiasmo, pero que siempre implica un gran esfuerzo, tanto físico y mental como económico que no siempre se valora.

El 15 de diciembre concluyó la Cumbre del Clima de 2018 con un acuerdo parcial que recoge las decisiones de 197 países sobre el cambio climático. Este pacto ha estado marcado por la oposición de los países productores de petróleo a reconocer el informe científico presentado el panel de expertos IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) que urge a limitar el calentamiento global a 1,5ºC, respecto a los niveles preindustriales, para frenar las graves consecuencias que ya están padeciendo algunas poblaciones y ecosistemas.