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En estas fechas en las que el consumo de pescado y marisco se incrementa, AL-ANDALUS informa a los consumidores sobre los datos obligatorios que debe contener su etiqueta

Durante las fiestas que se avecinan el pescado y el marisco serán dos productos que seguramente no faltarán en nuestras mesas. Debemos saber que su calidad puede depender de cuestiones como la zona de donde procede o su forma de obtención, entre otras. Por este motivo, es fundamental que conozcamos lo mejor posible el pescado o marisco que consumimos, para ello un elemento fundamental es la etiqueta.

La etiqueta de un alimento es como su carné de identidad, informa sobre su origen, la denominación y otras características esenciales. Sus contenidos están regulados en la legislación alimentaria. Algunos productos, como los procedentes de la pesca, la acuicultura y el marisqueo, cuentan con una normativa específica, en la que se concreta la información que debe aparecer de forma obligatoria en el etiquetado.

La Federación Andaluza de Consumidores AL-ANDALUS está realizando en colaboración con la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía una campaña para promover el consumo responsable de alimentos, en la que se insiste en la necesidad de que los consumidores adopten un papel activo en su alimentación y se preocupen por conocer el origen y la composición de los alimentos, para que desde el conocimiento aumenten su capacidad crítica y de decisión.

En línea con lo anterior, y teniendo en cuenta el incremento que en estas fechas se produce en el consumo de pescado y marisco, la Federación AL-ANDALUS considera importante recordar a los consumidores los datos que deben proporcionarles en los puntos de venta sobre estos productos, para que puedan saber qué están comprando, y si no están disponibles, puedan exigirlos.

Información obligatoria del etiquetado

La etiqueta tiene que estar adherida al producto o depositada sobre el envase, en lugar visible para el consumidor, y contener una información con caracteres legibles que no puedan dar lugar a dudas respecto de la naturaleza del producto, ni inducir a confusión, error, o engaño sobre inscripciones, signos o formas de presentación.

En las pescaderías de los barrios, mercados de abastos, hipermercados y grandes superficies la información que, de modo obligatorio, debe estar expuesta al público en la etiqueta, o en una tablilla o cartel, es la siguiente:

  • Denominación comercial de la especie.
  • Método de producción.
  • Nombre de la zona de captura o cría.
  • Modo de presentación y/o tratamiento.

El titular de la mercancía deberá estar en condiciones de demostrar, en cualquier momento, la veracidad de la información que expone ante el consumidor.

Interpretación de la etiqueta

Denominación comercial

En las pescaderías sólo es obligatorio que aparezca en la etiqueta la denominación comercial de la especie. Muchos pescados foráneos son de peor calidad que los que se capturan en nuestras costas y, sin embargo, en los mercados se confunden al utilizar, de modo incorrecto, la misma denominación para especies similares. Por ello, se recomienda a los consumidores que aprendan a distinguir los productos de calidad por su nombre comercial.

Método de producción

Las propiedades de un producto son distintas según su procedencia sea de la mar, de aguas dulces o de cultivos. En principio, no son ni de mejor ni de peor calidad, sino diferentes. Esto en la etiqueta se refleja con alguna de las siguientes indicaciones:

  • Pesca extractiva” o “Pescado” para los productos procedentes de la pesca marítima.
  • Marisqueo” cuando se trata de almejas, ostras, etc.
  • Criado o Acuicultura” cuando el pescado es de cultivos marinos o de aguas dulces.
  • Pescado en aguas dulces” cuando se trate de pesca continental (ríos, lagos, etc.)

En las pescaderías se tiende a ocultar la procedencia “acuicultura”, haciéndolo pasar o recurriendo incluso a la mezcla con el procedente de “pesca extractiva”, por tener peor salida a la venta que esta modalidad, aún siendo un pescado fresco y de buena calidad. Esta cuestión debería tenerse en cuenta por parte de los consumidores.

Nombre de la zona de captura o cría

La zona informa de la procedencia geográfica del pescado. Las características y calidad de un producto es distinta, dependiendo de la zona en la que ha sido pescado o cultivado.

En el caso de los productos procedentes de la mar, la normativa establece doce grandes zonas, y a cada una le asigna un nombre, que es el que aparece en la etiqueta.

Nuestros barcos artesanales pescan con carácter general en dos zonas: el Mediterráneo y el Atlántico Noroeste, pero en las lonjas andaluzas se precisan más estas zonas, añadiendo en la etiqueta la procedencia de Andalucía y uno de los tres grandes caladeros de pesca: Mar de Alborán, Estrecho de Gibraltar y Golfo de Cádiz.

En el caso de productos de la acuicultura o pescados en aguas dulces (ríos, lagos, etc.), en la etiqueta aparece el país de origen en el que se ha pescado o cultivado el producto en su fase final de desarrollo. En nuestra comunidad se añade la procedencia de Andalucía.

Modo de presentación

La etiqueta debe informar de la forma de presentación del producto y del tratamiento al que ha sido sometido. Para los productos vivos, frescos, refrigerados o cocidos se utilizan abreviaturas: Evs: Eviscerado, C/C: con cabeza, S/C: sin cabeza, Fl: fileteado, C: Cocido, y para los congelados alguna de las siguientes menciones: entero, filetes, etc., junto con la indicación: “Producto congelado”.

Los productos descongelados, puestos a la venta como frescos, deben llevar la mención “producto descongelado” y la fecha de caducidad. Es importante que esta mención aparezca en la etiqueta porque con frecuencia los consumidores adquieren productos descongelados creyendo que son frescos.

Gabinete de Comunicación

 

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