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Con el aumento de este impuesto se pretende favorecer hábitos más saludables y combatir la obesidad infantil

 

El Gobierno ha anunciado el aumento del IVA de las bebidas azucaradas y edulcoradas del 10% al 21%. Esta medida se aplicará a todas las "bebidas refrescantes, zumos y gaseosas con azúcares o edulcorantes añadidos". Esto es, la totalidad de los refrescos del mercado.

El objetivo del incremento de este impuesto, según ha explicado el Ministerio de Hacienda, es "favorecer hábitos más saludables" y combatir la obesidad infantil.

No es la primera vez que un Gobierno intenta subir los impuestos a las bebidas azucaradas en España, ya se planteó en 2017 pero no salió adelante. En nuestro país, actualmente, solo Cataluña tiene un impuesto sobre las bebidas azucaradas.

Es bien sabido que el consumo excesivo de azúcar es uno de los principales causantes de obesidad, diabetes y otros problemas de salud en el mundo desarrollado. Ya en 2016, la OMS pidió tasar este tipo de bebidas para frenar la obesidad, la diabetes tipo 2 y las caries.

En este sentido desde AL-ANDALUS consideramos que el problema debe atajarse desde una perspectiva integral, más allá de la disuasión por el incremento del precio:

  • Es preciso intensificar las campañas para explicar a la población los perjuicios de llevar una alimentación poco saludable e informarles de las herramientas de las que disponen para mejorar sus habilidades en este terreno.
  • Debe regularse y exigirse un etiquetado claro que explique la verdadera naturaleza de un producto y evite confusiones; advertencias visibles sobre los riesgos para la salud de un consumo excesivo, y limitaciones en la publicidad y promoción de este tipo de bebidas y alimentos, para abordar el problema con seriedad.
  • La necesidad de regular que las empresas cumplan los códigos de autorregulación para prevenir la obesidad (de cumplimiento voluntario), que incluyen, entre las medidas a tomar, restricciones en las promociones de los productos más perjudiciales.