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AL-ANDALUS aprovecha el 8 de marzo para denunciar el desequilibrio que soportan las mujeres en cuanto a las tareas domésticas, el cuidado de los hijos y la atención a las personas dependientes, situación que en muchos casos se está agudizando durante la pandemia.  

En las últimas décadas se ha se ha producido una evolución en positivo sobre los roles desempeñados por mujeres y hombres en el contexto laboral y social, a los que no son ajenos el entorno familiar o doméstico. Se ha producido una mayor implicación de los hombres en las tareas familiares, que aún es insuficiente si lo comparamos con el nivel de incorporación de la mujer al ámbito laboral fuera del hogar.

Conciliación trabajo-casa-familia

En los hogares en los que las personas de ambos sexos trabajan fuera de casa existe un mayor grado de coparticipación, también la menor edad generacional favorece el reparto de tareas domésticas de manera igualitaria.

No obstante, aunque el empleo femenino ha experimentado un aumento progresivo, siguen siendo las mujeres quienes asumen mayoritariamente el cuidado de los hijos y de familiares dependientes. Cuando se tienen hijos muchas mujeres optan por reducir su jornada laboral o dejar el trabajo, cosa que no sucede en el caso de los hombres.

El 60% de las mujeres tras la maternidad continúa a jornada completa, lo que compatibilizan con las labores domésticas a las que dedican a diario una media de más de 4 horas y media, frente a los hombres que dedican 2 horas y media, en el mejor de los casos.

Pandemia y conciliación

El teletrabajo y el confinamiento han aumentado la carga de trabajo doméstico, lo que ha repercutido proporcionalmente en la situación de las mujeres. Si bien es cierto que muchos hombres, al pasar más tiempo en casa, se han implicado más en estas tareas.

Queda aún por verse cómo repercutirá la evolución de las crisis laboral y económica en la participación de las tareas familiares (ERTE, desempleo, reducción de jornada o mayor oportunidad de empleo, etc.)

Día Internacional de la Mujer, una jornada para reivindicar

AL-ANDALUS aprovecha el 8 de marzo para reivindicar un mayor reconocimiento del trabajo doméstico y el cuidado familiar, que desde tiempos inmemoriales ha sido asumido o adjudicado a las mujeres y su aporte silencioso al desarrollo de nuestra especie. Al mismo tiempo, hacemos un llamamiento a asumir y educar en la coparticipación en el ámbito familiar, como fórmula para lograr una sociedad más igualitaria entre las personas de distinto sexo.

Esta Federación hace un llamamiento a las administraciones y a las empresas para que apuesten por la conciliación, ya que juega un papel fundamental para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres y a la no discriminación por cuestión de género. En este sentido, supone un gran avance la equiparación de la baja por paternidad con la de maternidad.

Es preciso desterrar los prejuicios

Para lograr una sociedad equitativa entre las personas de distinto sexo hay que hacer una  apuesta por la educación en la igualdad:

  • Fomentar las capacidades de las personas desde la infancia, con independencia de su género.
  • Desterrar la idea de que hay juegos, objetos, colores y actividades propias de hombres o de mujeres.
  • Repartir de manera igualitaria las tareas del ámbito doméstico, el cuidado de los hijos y la atención a las personas dependientes.