fbpx

El  uso excesivo o inadecuado de tratamientos antibióticos en el contexto de la pandemia podría facilitar el desarrollo de bacterias resistentes y reducir la eficacia de futuros tratamientos, por lo que debe extremarse la prudencia en la utilización de este tipo de medicamentos.

 

Debemos saber que la COVID-19 es una infección vírica, que no se trata con antibióticos, sin embargo hay personas que desarrollan una infección bacteriana secundaria a los que se prescribe antibióticos. La aplicación de estos fármacos debe hacerse por parte de los facultativos de acuerdo con las recomendaciones del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN). En este sentido, las autoridades sanitarias consideran importante reforzar la comunicación con el paciente para informarle de que el uso de antibióticos se justifica por una infección bacteriana ocasionada por una complicación secundaria a la infección viral.

Por otro lado en estas circunstancias, las autoridades sanitarias también alertan que, las infecciones de origen bacteriano en pacientes sin COVID-19 pueden pasar desapercibidas cuando toda la atención se centra en el abordaje de la pandemia. Resulta esencial considerar estas infecciones cuando se evalúa a pacientes con fiebre y, especialmente, a pacientes aislados en su domicilio. En aquellos casos en los que se indique el uso de antibióticos los profesionales sanitarios deberán seguir las siguientes recomendaciones generales:

  • utilizar los antibióticos habituales;
  • establecer la duración mínima posible del tratamiento antibiótico;
  • adecuar la dosis de antibiótico al tipo de infección y a las circunstancias del paciente;
  • priorizar la administración del antibiótico a vía oral;
  • reevaluar periódicamente (cada 24-48 horas) y ajustar el tratamiento antibiótico según la evolución y los resultados microbiológicos.

Como podemos observar, las autoridades sanitarias abordan el tema de los antibióticos con grandes precauciones por las repercusiones  que un uso excesivo o inadecuado de los mismos puede tener en la lucha contra enfermedades bacterianas en el futuro. Todo ello, debe hacernos considerar la importancia de evitar la automedicación y sobre todo la toma de antibióticos sin que hayan sido prescritos por el personal médico.

En las circunstancias actuales, si tenemos fiebre o algún tipo de malestar que se pudiera asociar con un catarro, gripe o con la COVID 19 lo primero que debemos hacer es contactar con nuestro centro de salud para que nos indiquen como proceder.

Precaución en el uso y conservación de los geles y soluciones hidroalcohólicas

El uso de geles y soluciones hidroalcohólicas ha pasado a formar parte de nuestras rutinas para evitar la infección de COVID 19, lo que hace que estén presentes en muchos lugares públicos, en nuestros domicilios e incluso en los bolsillos, bolsos y hasta en el coche.

Debemos saber que estos productos, por tener un alto porcentaje de etanol son inflamables.

Si son de naturaleza biocida, deben incluir en su etiquetado la mención “CLP” que los identifica como productos peligrosos, conforme al Reglamento 1272/2008 si alguno de sus ingredientes o una mezcla de ellos pueden ser clasificados como peligrosos, y presentar,  de manera fácilmente identificable, unas  indicaciones y consejos para evitar riesgos.

Así pues los geles/soluciones hidroalcohólicos de naturaleza biocida, puesto que contienen en la mayor parte de su composición etanol, deben incluir un pictograma fácilmente identificable que indique que pueden ser peligrosos y que son inflamables. También por este alto contenido en etanol pueden provocar irritación ocular grave y son tóxicos en caso de ingestión.

Los geles/soluciones hidroalcohólicos de naturaleza cosmética pueden contener una cantidad muy variable de alcohol y no tienen la obligación de incluir esta información en su etiquetado. Pese a ello, la AEMPS recomienda que se sigan las mismas precauciones que con los geles y soluciones hidroalcohólicos de naturaleza biocida, y por eso ha elaborado una serie de consejos para manipularlos correctamente y poder tomar las precauciones adecuadas para su conservación.

Indicaciones de seguridad para el uso y conservación de los geles y soluciones hidroalcohólicas

  • Evita aplicar geles y soluciones hidroalcohólicas en zonas sensibles o dañadas de la piel o mucosas.
  • Mantén los geles y soluciones hidroalcohólicas siempre alejadas de focos de calor como pueden ser superficies calientes, exposición solar directa, llamas abiertas, chispas o cualquier fuente de ignición.
  • Evita fumar inmediatamente después de usar estos geles o soluciones o en lugares donde estén almacenados.
  • Almacénalo en un lugar bien ventilado y fresco, evitando espacios donde se produzcan cambios de temperatura importantes.
  • En caso de contacto con los ojos acláralos con abundante agua durante varios minutos. Si la irritación permanece, consulta con un médico.
  • En caso de ingestión, llama inmediatamente al Servicio de Información Toxicológica 91 562 04 20 o acude a un médico de urgencia.