fbpx

El reciclado de vidrio entraña beneficios sociales, ambientales y económicos, ya que genera un significativo ahorro energético. Además es el tipo de envases que menos dificultades presenta para su separación, depósito y posterior recuperación.

 

La contribución de las personas consumidoras a la sostenibilidad ambiental es fundamental, por ello la Federación de Consumidores AL-ANDALUS se ha propuesto explicar las ventajas de gestionar adecuadamente los envases de vidrio, dentro de la campaña para la promoción del consumo responsable, subvencionada por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía.

¿Qué es el vidrio?

Es una sustancia compuesta básicamente por materias naturales como: sílice, silicato de sal y silicato de sosa, que permiten su reciclado total, manteniendo sus propiedades inalterables. Es el único tipo de envase que posee esta característica.

Tanto es así, que incluso los envases de vidrio pueden ser recuperados aun cuando estén rotos o en pedazos, únicamente, hay que realizar una labor de eliminación de posibles contaminantes como tapas, anillas de metal, papel, etc.

Se pueden establecer tres tipos de vidrio según su color: verde, ámbar o transparente

Los beneficios de reciclar vidrio

El vidrio se puede reutilizar al 100% para crear nuevos envases. Aunque éste no es el único motivo para depositar los recipientes inservibles en los contenedores. Reciclar vidrio supone un gran ahorro energético, así por cada tonelada de envases de vidrio usados se ahorran 130 kilogramos de combustible.

También influye en el ahorro de materias primas, así como a la reducción de volumen en los vertederos, disminuye la cota de la contaminación del aire y la contaminación del agua, a la vez que evita el problema de los vertidos incontrolados.

Por tanto, es importante reciclar porque:

  • El reciclado del vidrio permite evitar la sobreexplotación de las minas donde se obtienen las materias primas y el consiguiente deterioro de los terrenos.
  • Se ahorra energía, un 30% con respecto al vidrio nuevo, pues el reciclado necesita menos temperatura para su fundición.
  • Se reducen los niveles de contaminación que implican tanto la extracción de las materias primas como en su proceso de elaboración.
  • Disminuye el volumen de basuras que van a parar a los vertederos.

Proceso de reciclado

Al depositar nuestras botellas y tarros de cristal en los contenedores específicos para su recogida iniciamos un proceso que tendrá como resultado un envase nuevo. Una vez en la cadena de reciclado, se le retiran aquellos elementos que forman parte del envase pero que no son vidrio (las etiquetas, tapones o tapas, restos del contenido), se tritura y se limpia. El producto resultante se denomina “calcín” y se utiliza en la industria vidriera como la materia prima originaria. Éste se mezcla con arena, sosa, caliza y otros elementos y se funde a 1.500 grados centígrados. Después el vidrio es homogeneizado hasta obtener una masa en estado líquido, a la que se llama la gota de vidrio. Ésta se traslada a un molde para darle la forma del nuevo envase.

La ventaja de este proceso es que puede ser repetido infinidad de veces, pues las materias primas no pierden sus propiedades originarias.

 Recuerda:

  • Reutilizar los envases.
  • Comprar productos envasados en vidrio retornable.
  • Para su desecho, depositar en el contenedor correspondiente, sin tapones ni tapas.
  • No se echa al contenedor del vidrio: cristales de espejos, bombillas, cerámicas, vasos ni copas.