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Si en los próximos días pretendemos iniciarnos o retomar la práctica de actividad deportiva, además de seguir las recomendaciones para evitar el contagio por el coronavirus, debemos tener en cuenta una serie de pautas para no sufrir daños físicos ni otros problemas de salud.

 

Es preciso tener en cuenta que estamos en una situación excepcional, en la que el interés de practicar actividad física al aire libre por parte de un amplio colectivo de la población está delimitado por la necesidad de minimizar los riesgos de contagio por el coronavirus. Ello supone que a la hora de hacer deporte deben seguirse una serie de normas, como mantener unas distancias de seguridad, evitar los lugares concurridos y las aglomeraciones, no hacer paradas innecesarias, someterse a unos horarios establecidos y en algunos casos también a un recorrido máximo y, por supuesto, observar las recomendaciones y normas de higiene planteadas para la contención de la infección.

La práctica de actividad física reporta grandes beneficios para la salud y la calidad de vida de las personas, reforzando el sistema inmunitario y permitiendo liberar tensiones y estrés. No obstante, debemos recordar que tras un largo periodo de inactividad o baja actividad física es importante realizar un proceso de adaptación previo al desarrollo de una actividad intensa para mejorar el tono físico y evitar lesiones. En este sentido, para las personas que no hayan hecho nunca deporte y se hayan decidido a hacerlo ahora, la Federación de Consumidores AL-ANDALUS ofrece una serie de recomendaciones para evitar problemas de salud o el abandono por una mala experiencia.

Claves a tener en cuenta para la práctica de actividad física:

  • Escoge aquellas actividades que te agraden y mejor se adapten a tu edad y facultades físicas, para así favorecer su desarrollo y evitar complicaciones de salud.
  • Respecto del tipo de actividades, debes considerar que existen numerosas posibilidades deportivas, que implican la práctica regular de actividad física y que están al alcance de la mayoría de la población, como la caminata, marcha, carrera, bicicleta y deportes diversos. Para las personas que se quedan en casa también hay una amplia variedad de actividades físicas que pueden desarrollar para mantenerse en forma, como subir escaleras, bailar, yoga, taichí, aerobic, gimnasia, etc.
  • Al iniciarte en la práctica de una actividad física debes tener en cuenta tu estado de salud general y el padecimiento de algún trastorno que impida o limite tus facultades, como dolores, mareos, alteración presión arterial, dificultad respiratoria, rozaduras o deformidades en pies. En estos casos, y ante la sospecha de posible riesgo sobre la salud, debes consultar con el personal sanitario o con profesionales cualificados.
  • En las personas mayores las actividades estarán orientadas preferentemente al mantenimiento o la mejora de la capacidad aeróbica (caminata, carrera, bicicleta), la fuerza y resistencia muscular (aparatos, escaleras, cargas), la flexibilidad (estiramientos), y al equilibrio para los casos de riesgo de caídas (ejercicios posturales y fortalecimiento de la información sensorial); adaptando su práctica y graduando la intensidad a las facultades y necesidades personales.
  • La práctica de actividad física debe ser progresiva, regular y continuada en tiempo e intensidad, procurando adaptarla a tus facultades, y no forzar una marcha que pueda provocar lesiones u otros riesgos de salud. No debes frustrarte por no alcanzar rápidamente unos objetivos determinados, como pérdida de peso, desarrollo muscular o un tiempo en la carrera.
  • Al comienzo, conviene que realices un mínimo de 3 a 5 minutos de calentamiento a menor intensidad, acompañado de estiramientos, para que el organismo se vaya adaptando a la actividad. Al finalizarla, reduce paulatinamente la intensidad, y aplica también estiramientos.
  • Durante la práctica de la actividad física es fundamental mantener una adecuada refrigeración e hidratación para contrarrestar los efectos adversos que acompañan al exceso de calor y a la sudoración.
  • En la práctica de deporte, la indumentaria adquiere un papel protagonista, no por cuestiones estéticas, sino porque es importante la comodidad y la seguridad. Adapta tu ropa a tus condiciones personales, a la actividad y al clima. Hay que prestar una especial atención al calzado, sobre todo por parte de las personas con deformaciones en los pies, y de los diabéticos en particular.
  • Completa la práctica de actividad física con una alimentación equilibrada adaptada a tus condiciones (edad, peso, estado de salud, actividad…), de esta forma se potencian los beneficios respecto de las actuaciones aisladas.
  • Recuerda que si vas a salir a la calle a practicar actividad física o deportiva, mientras que dure la epidemia del COVID-19, debes respetar las franjas horarias, los tiempos y las distancias que se han establecido y cuidar las medidas de protección e higiene para evitar el contagio.