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La próxima semana se celebrará la Cumbre sobre el cambio climático, un problema que afecta a todo.

 

 ¿Qué es el cambio climático?

Es un proceso cíclico natural que se produce desde siempre, sin embargo en la actualidad nuestro planeta se ve amenazado por la aceleración de este proceso, que se ha venido a denominar calentamiento global. Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) la temperatura superficial de la Tierra ha aumentado unos 0’6ºC durante el siglo XX, lo que ha producido una disminución de la capa de hielo y un aumento del nivel del mar entre 10 y 20 cm, además del aumento de las lluvias en algunas zonas y la disminución en otras.

En algunos sitios las temperaturas se están suavizando, mientras que en otros se están volviendo más extremas. Las sequías se están agudizando en algunas regiones y en otras las inundaciones se están volviendo más frecuentes.

¿Qué está provocando el cambio climático?

Los expertos han establecido como principal causa del rápido aumento de las temperatura durante los últimos 60 años, el gran volumen de emisiones de gases contaminantes que los humanos venimos vertiendo a la atmósfera desde la industrialización de nuestra sociedad. Como consecuencia del uso masivo de combustibles fósiles, como el petróleo, el carbón, el gas natural, utilizados prioritariamente para la producción de energía, se está incrementando de forma significativa la concentración en la atmósfera de dióxido de carbono (CO2), lo que está acelerando el calentamiento de la Tierra.

El problema se agrava porque este componente dura en la atmósfera una media de 50 a 200 años, por lo que su acumulación seguirá aumentando aunque se tomen medidas para reducir las emisiones.

¿Qué consecuencias tiene el cambio climático?

Que la temperatura media actual de nuestro planeta aumente 2ºC puede acarrear, según los especialistas, graves problemas para los ecosistemas. Sin embargo, es muy probable que la temperatura durante este siglo aumente hasta los 5 grados. Como consecuencia de ello, las precipitaciones aumentarán en algunas zonas y se volverán más escasas en otras, se prevé que las olas de calor sean más frecuentes, las sequías más continuas y largas, y se producirán fenómenos meteorológicos más extremos. Se agravarán los procesos de desertificación, erosión y deforestación. Además el deshielo de las zonas polares cambiará la salinidad de los mares y subirá su nivel, inundando las tierras más bajas. Se cierne la amenaza de extinción sobre una gran cantidad de especies animales y vegetales, que no tendrán capacidad de adaptarse a las nuevas condiciones ambientales.

La subida del nivel del mar afectará de forma negativa a ecosistemas tan importantes como el de Doñana o el Delta del Ebro.

¿Tendrá consecuencias para la salud?

Las olas de calor y la contaminación del aire aumentarán los problemas respiratorios y la mortandad en las zonas urbanas.

Se espera una extensión en las enfermedades infecciosas. La malaria y el dengue se extenderán con más facilidad, al disminuir las heladas que actúan como limitante a su dispersión, pues liquidan a los mosquitos transmisores.

La escasez de agua y su mala calidad en algunas zonas, contribuirá a provocar infecciones y enfermedades mortales, que unida a la mala alimentación, por la falta de recursos, debida a la sequía, será uno de los grandes factores de mortandad en los territorios más vulnerables, como es el caso del territorio africano, algo similar ocurrirá en las regiones afectadas por la incidencia de constantes inundaciones.

¿Cómo influirá el cambio climático en la economía?

Las pérdidas sufridas por catástrofes o fenómenos meteorológicos adversos están creciendo en la última década de forma vertiginosa, el aumento de esta tendencia provocará serios problemas económicos e incluso financieros, por los riesgos que habrán de cubrir las aseguradoras.

Ya se está produciendo un aumento de las migraciones por causas climáticas en busca de mejores condiciones de vida, lo que sin duda tiene repercusión a nivel económico.

¿Qué podemos hacer para frenar el cambio climático?

  • Hacer un uso más racional de la energía en todos los ámbitos de nuestra vida: hogar, trabajo, transporte, ocio, etc.
  • Demandar a las administraciones que apliquen planes de eficiencia energética e intensifiquen el desarrollo de las energías renovables.
  • Exigir a las empresas suministradoras de energía eléctrica que hagan una apuesta decidida por las energías renovables.
  • Procurar la conservación de nuestros bosques y espacios naturales, contribuyendo dentro de nuestras posibilidades a evitar la deforestación y los incendios.
  • Evitar el consumo innecesario, el exceso de residuos y favorecer el reciclado.