El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha anunciado la implantación de un nuevo etiquetado de productos alimentarios y bebidas basado en un código de colores en función de su calidad nutricional, según las recomendaciones de diversas sociedades científicas y la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea.

 

Esta nueva forma de ofrecer información a las personas consumidoras, que pretende simplificar la presentación de unos datos de interés sobre el aporte nutricional de cada alimento y facilitar la elección de productos más saludables, será aprobada a través de un Real Decreto-Ley en el plazo de “dos o tres meses”, según la Ministra.

La industria alimentaria deberá adaptarse a esta nueva fórmula de manera paulatina, colocando en la parte frontal del producto un gráfico con cinco colores, que gradualmente van desde el verde al rojo y que se conoce como Nutriscore, logotipo 5 colores ó 5C. En cada producto destacará el color que le corresponda en función de su contenido en azúcares, grasas saturadas, sal, calorías, fibra y proteínas.

Este sistema ya está instaurado en Francia hace seis meses, con aparente buenos resultados, y está pendiente de introducirse en Bélgica y Portugal.

Ventajas e inconvenientes del semáforo nutricional

  • Pretende traducir las complejas tablas de información nutricional en un logotipo simple, visible e intuitivo.
  • Facilitará elegir los alimentos más saludables, comparándolos con otros del mismo tipo.
  • Tiene un inconveniente: La clasificación dota a cada alimento de una calidad nutricional y premia a verduras, frutas, pescados y productos con poco porcentaje de grasa, pero pondrá en duda a algunos productos considerados saludables por su alto nivel calórico, que pasarían directamente a la categoría D o E, con su distintivo rojo. Y aquellos bajos en grasas o con un valor calórico ínfimo, se calificarían como saludables con su respectivo color verde. Esta paradoja podría darse con los frutos secos y las aceitunas.