El Comercio Justo se presenta como una oportunidad para las mujeres de desarrollarse laboralmente y en el respeto a sus derechos.

 

En los últimos tiempos al hablar del trabajo de las mujeres se han señalado varios problemas generalizados que aquejan a este colectivo, como la brecha salarial, las dificultades para promocionar, la maternidad, el acoso sexual, entre otros. Estas situaciones se dan en países desarrollados, donde se supone que se han alcanzado unas determinadas cotas de garantías laborales.

En los países en desarrollo, la realidad laboral de las mujeres es mucho más crítica, lo habitual es que cobren un salario inferior por realizar el mismo trabajo que un hombre, que trabajen sin remuneración en explotaciones agrícolas o negocios familiares, que deban abandonar la escuela para trabajar o contraer matrimonio y dedicarse al cuidado de la prole. Esto hace que  vean mermadas sus posibilidades de tener un empleo seguro, ingresos propios, formación y decidir sobre su propia vida. El 70% de los que viven en la pobreza absoluta son mujeres y hay un abismo entre la retribución que las mujeres reciben y el papel que desempeñan en la sociedad.

Para muchas comunidades de estos países, el desarrollo de actividades ligadas al Comercio Justo ha supuesto un gran impulso económico y social, y sobre todo para muchas mujeres que han visto reconocido su trabajo y les ha permitido poner en valor sus capacidad de producir y gestionar sus propios negocios. Ello auspiciado por tres principios fundamentales de este tipo de emprendimiento: la igualdad entre hombres y mujeres, la erradicación de la explotación infantil y una remuneración justa por el trabajo.

Sepamos más sobre el Comercio Justo:

¿Qué es?

El Comercio Justo es una forma de intercambio comercial en la que se reducen los intermediarios propios del comercio convencional y se paga un precio justo a los productores. Esta forma alternativa de comercio está promovida por distintas organizaciones no gubernamentales (ONG) y por Naciones Unidas, con la pretensión de acortar la brecha entre los países ricos y pobres.

La filosofía del Comercio Justo es que la mejor ayuda de los países en desarrollo es el establecimiento de relaciones comerciales éticas y respetuosas, con crecimiento sostenible de las naciones y de los individuos.

 

¿Qué ventajas tiene?

Cuando adquirimos productos de Comercio Justo contribuimos al desarrollo sustentable y sostenible de la oferta, respetando la idiosincrasia de los pueblos, sus culturas, sus tradiciones y los derechos humanos básicos.

Con este tipo de intercambio se intenta evitar las grandes diferencias entre el precio que pagan por un producto los consumidores del primer mundo y la compensación que reciben sus productores en el Tercer Mundo, además de paliar la explotación de los trabajadores. Los productores forman parte de cooperativas u organizaciones y funcionan democráticamente.

La gama de productos solidarios es muy amplia y abarca desde la alimentación (café, té, azúcar, chocolate, bebidas…) hasta la decoración, pasando por la ropa, juguetes, papelería, etc.

Contribuye a compensar los efectos de la obsesión consumista por el precio más barato, y sus consecuencias:

  • Progresivo deterioro de la calidad y durabilidad de los productos.
  • Explotación de los productores.
  • Deterioro ambiental.

Principios que defiende el Comercio Justo:

  • Rechazo a la explotación infantil.
  • Igualdad entre hombres y mujeres.
  • Se trabaja con dignidad respetando los derechos humanos.
  • Se mejoran las condiciones de seguridad e higiene en el trabajo.
  • El precio que se paga a los productores permite condiciones de vida dignas.
  • Los compradores generalmente pagan por adelantado para evitar que los productores busquen otras formas de financiarse.
  • Se valora la calidad y la producción ecológica.
  • Salvaguardar las minorías étnicas.
  • Respeto al medio ambiente.
  • Se busca la manera de evitar intermediarios entre productores y consumidores.
  • Se informa a los consumidores acerca del origen del producto.

 

¿Dónde se encuentran los productos de Comercio Justo?

Aunque hay tiendas especializadas en este tipo de artículos, ligadas a Organizaciones No Gubernamentales, cada vez se encuentran en más establecimientos generalistas. Se pueden identificar por la presencia del sello “Fairtrade”.