En 2050 sólo circularán por las carreteras españolas coches que  no emitan gases contaminantes.

 El borrador de la Ley de  Cambio Climático que ha preparado el Gobierno de España, y que pretende llevar al Congreso para su aprobación antes de finales de 2018, plantea prohibir la venta a partir de 2040 de cualquier turismo o furgoneta de combustión, es decir, propulsados por diésel, gasolina, híbridos o gas natural. Sólo se podrán matricular vehículos eléctricos, movidos por hidrógeno o por cualquier tecnología que no emita dióxido de carbono, con el objetivo de que para el año 2050 sólo circulen este tipo de vehículos.

 

 Incentivos solo para los eléctricos

Esta medida está en consonancia con el Acuerdo de París para la “descarbonización” de la economía. La aprobación de esta norma acabará cualquier tipo de incentivo económico para favorecer la compra de vehículos que no sean eléctricos 100% o propulsados por tecnologías como la pila de hidrógeno.

En el ámbito europeo, diversos países están adoptando medidas similares, como Francia, Dinamarca, Holanda, Alemania, Irlanda, Reino Unido, Noruega, acortando incluso aún más los plazos para la desaparición de los combustibles fósiles.

Recargar los vehículos

Muchas personas consumidoras no se deciden a dar el paso para adquirir vehículos eléctricos por la falta de puntos de recarga. En este sentido la Ley establece la obligación de que todas las gasolineras tengan puntos de recarga eléctrica. Sin embargo, los plazos de implantación están en el aire y dependerán del mercado.

En la actualidad sólo existen en España 400 electrolineras, aunque las grandes empresas eléctricas están diseñando planes para aumentar este tipo de instalaciones.

Zonas de bajas emisiones

Con el propósito de reducir las emisiones de gases invernadero, se obligará a todas las poblaciones de más de 55.000 habitantes a contar con "zonas de bajas emisiones" antes del año 2023, donde se limitará el acceso o circulación de vehículos contaminantes.