Se acerca el 14 de febrero, fecha en la que se celebra “San Valentín” o lo que es lo mismo el “Día de los enamorados” y en la que es tradicional que las parejas intercambien regalos. Este día, como muchos otros señalados del calendario, está marcado por el consumo, en el que todo el que tiene algún producto o servicio que ofertar, lo convierte en algo indispensable para ser regalado a la persona amada en ese día.

 

Flores, peluches, perfumes, joyas, viajes... son sólo algunos ejemplos de los artículos que pueden encontrarse estos días expuestos en escaparates, tiendas y, por supuesto, en Internet.

Ante el bombardeo constante de mensajes que incitan al consumo en relación con la celebración de San Valentín, AL-ANDALUS recomienda que seamos consumidores responsables, que no sucumbamos a los mensajes publicitarios. El amor no tiene porqué demostrarse con un bien material, por lo que no debemos sentirnos obligados a expresar nuestros sentimientos a través de un regalo. No obstante, si deseamos tener algún detalle con la persona amada, esta Federación propone que los regalos se hagan teniendo en cuenta  criterios sostenibles y, también, solidarios. Así pues plantea que:

  • Valoremos la conveniencia de comprar detalles superfluos, que pasado ese día no tendrán ninguna utilidad.
  • Los ramos de flores tienen una vida muy limitada, es más sostenible y duradero regalar plantas en macetas.
  • Una opción muy interesante para regalar son los productos ecológicos y/o los que están hechos con materiales reciclados. Su incidencia sobre el medio ambiente es menor. En este sentido también es recomendable evitar los artículos que precisen de pilas o la electricidad para funcionar.
  • Si adquieres productos de comercio justo o artesanía local, además de hacer un regalo original estarás ayudando a poblaciones de ámbitos subdesarrollados a vivir de una manera digna de su trabajo o mantener el tejido social de tu zona.
  • A la hora de hacer un regalo, ten presente la regla de las tres R: reduce el exceso de envoltorios, reutiliza materiales para envolver los regalos o emplea elementos que puedan ser reutilizados, y deposita los residuos de envoltorios en los contenedores correspondientes para facilitar su reciclado.