Las fiestas navideñas y la despedida del año suelen celebrarse con unas comidas especiales en las que se reunen familiares y amistades. La labor de organizarlas ha venido recayendo tradicionalmente en las mujeres de cada núcleo familiar, aunque se establezcan alternancias entre los eventos o turnos cada año. Se trata de una tarea que se asume con mayor o menor entusiasmo, pero que siempre implica un gran esfuerzo, tanto físico y mental como económico que no siempre se valora.

La Federación de Consumidores AL-ANDALUS, considera que ha llegado el momento de que la preparación de las comidas de celebraciones -y por supuesto las cotidianas- dejen de ser una labor que se atribuye fundamentalmente a las mujeres y produzca una colaboración de todas las personas que vayan a disfrutarlas con un reparto equitativo de las tareas, que van desde la planificación de los menús, la compra de alimentos, la elaboración de los platos, el servicio de la comida, hasta la recogida y limpieza de los utensilios, separación de los residuos y su depósito en los distintos contendores.

Cierto es que en los últimos tiempos se está produciendo una evolución en positivo en la colaboración en las tareas relativa a la alimentación en el ámbito familiar, no obstante debe potenciarse, para lo que planteamos que:

  • Todas las personas de la unidad familiar participen en la planificación de los menús para tiempos determinados.
  • Si no es posible que los miembros femeninos y masculinos de la familia realicen juntos la compra de alimentos, es interesante que se establezca una alternancia en esta tarea.
  • Las personas integrantes de la familia deben conocer donde se almacenan o conservan cada uno de los alimentos o condimentos que se utilizan en la elaboración de los distintos platos, así como qué tipo de recipiente o utensilio es el más adecuado para cada proceso o tarea.
  • La coopartipación en la elaboración de las comidas es fundamental, ya sea preparando platos en su totalidad o realizando tareas de apoyo, como lavar, pelar, trocear, etc. Es interesante que distribuya el trabajo para la realización de las distintas comidas o se alterne la responsabilidad de la elaboración de las comidas del día o la semana.
  • Todas las personas de la familia deben colaborar en las tareas de poner y quitar la mesa, la limpieza y ordenación de los utensilios y la gestión de los residuos de los alimentos.
  • Debemos que recordar que tod@s comemos, por lo tanto la alimentación también es tarea de tod@s.