En el Día del Suelo, AL-ANDALUS plantea la necesidad de cuidar este recurso al que no se presta sufiente atención, pero que es fundamental para la calidad de vida de las personas.

 

El suelo, como soporte de la vida y de actuaciones humanas, es uno de los recursos más importantes y sensibles de los ecosistemas naturales. Los principales problemas que padece se refieren a la erosión, la desertificación y el consumo descontrolado de este recurso.

El deterioro de los suelos repercute en cuestiones como la calidad del agua, el cambio climático, la contaminación del aire, entre otros. Por estos motivos, es fundamental colaborar en su conservación en la medida de nuestras capacidades, ya que el estado de este elemento -al que apenas prestamos atención- tiene incidencia en nuestra forma de vida y sobre nuestra salud. Con un pequeño esfuerzo o simplemente no hacindo nada, podemos contribuir a mantener o mejorar nuestros suelos naturales, por ejemplo:

  • Cuando vayas al campo respeta la cubierta vegetal de la tierra: arbustos, árboles, etc, porque contribuyen a evitar la desertificación.
  • No cortes árboles ni ramas para hacer leña.
  • Ahora que estamos preparando las fiestas navideñas, debemos evitar la tala de áboles o de ramas para la elaboración de adornos que tendrán una utilidad muy relativa y breve.
  • Por supuesto no enciendas fuegos en zonas que no estén habilitadas a tal efecto y nunca en verano, asegúrate de apargar bien los rescoldos y las cenizas.
  • No dejes abandonado en el campo ningún tipo de residuo, porque contaminan y los cristales pueden ser el origen de un incendio. En este sentido, evita también fumar en el campo.
  • Si dispones de una finca o parcela controla el uso que haces de los acuíferos subterráneos, no los sobreexplotes, no pretendas tener un frondoso vergel en un terreno de secano. Cultiva especies autóctonas.
  • Apuesta por los productos procedentes de la agricultura ecológica, pues contribuyen a la conservación del entorno.
  • Si estás pensando adquirir una vivienda en una zona rural o en el litoral ten en cuenta que la alta concentración de construcciones y de actividad humana en estas áreas está provocando una sobreexplotación de los terrenos y de los recursos hídricos. Comprueba que la edificación cumple con toda la normativa y exige que sea respetuosa con el ecosistema. No valores solo que se encuentre en un lugar privilegiado o cómodo.
  • Demanda a los respresentantes políticos en tu localidad que los planes urbanísticos contemplen la creación y mantenimiento de zonas verdes amplias que incluyan arboledas.