Consumidores AL-ANDALUS propone que reflexionemos sobre el uso que hacemos del coche habitualmente y valoremos la utilización de otras alternativas más sostenibles, económicas y saludables.

El Día Mundial sin Coches se celebra todos los años el 22 de septiembre y se ha convertido en una fecha dedicada a la concienciación sobre el daño medioambiental que provoca el tráfico en nuestro planeta y promover el uso de medios de transporte alternativos.

El sector del transporte es el responsable en Europa de un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero, con una incidencia directa en el cambio climático. Otro dato a tener en cuenta es que, el 70% de la contaminación de las grandes ciudades que no desarrollan actividad industrial se deriva del tráfico de vehículos con motor de combustión, según se desprende del informe “La Contaminación por Ozono en España en 2016”.

Así pues, por la pervivencia de nuestra especie y la calidad de vida de las personas que ahora habitan nuestro planeta, es necesario poner freno -nunca mejor dicho- a este problema. En este sentido la reducción progresiva del tráfico es una de las iniciativas que se abordaron en el Acuerdo de la Cumbre de París, celebrada en 2016, donde las principales potencias mundiales se comprometieron a disminuir en un 50 por ciento las emisiones causadas por la movilidad urbana en 2030.

En esta línea es fundamental que se haga una apuesta por parte de las administraciones por la utilización del transporte colectivo (aumento de flotas, planificación de itinerarios, reducción de tiempos de espera, etc) y por la implantación de los vehículos híbridos y eléctricos en los servicios públicos y a nivel particular, para lo que resulta imprescindible introducir en las ordenanzas de edificación la obligatoriedad de incorporar a los aparcamientos la instalación eléctrica para recargar los vehículos, así como la adaptación en este aspecto de los edificios ya construidos.

En la concienciación ciudadana está la clave 

  • Ha llegado la hora de buscar alternativas al coche o reducir su utilización lo máximo posible. Compartir el vehículo privado para ir al trabajo o utilizar el transporte público son opciones muy adecuadas para reducir el consumo de combustibles fósiles, además de ahorrarnos tiempo por los atascos y dinero. Contaminan y ocupan más cuatro coches con una sola persona dentro, que un coche con cuatro personas. En distancias de menos de tres km, caminar, la bicicleta, o los patines son formas de desplazarnos, que además revierten en nuestra salud. Uno de cada dos desplazamientos en el ámbito urbano se realiza para cubrir un itinerario de menos de tres km.
  • Si vas a cambiar de coche, ten en cuenta el consumo de combustible del nuevo vehículo: de acuerdo con la legislación europea, los fabricantes de vehículos deben informar sobre las emisiones de CO2 y el consumo de combustible de los coches. Los vehículos eléctricos, los híbridos y los que consumen bicombustibles son medioambientalmente más eficientes.
  • Un buen mantenimiento del vehículo contribuye a rentabilizar el consumo de combustible. Mantén la presión adecuada en los neumáticos, debe ser la indicada por el fabricante, para evitar el excesivo rozamiento con el pavimento, lo que también aumenta el consumo.

En la conducción

  • No es preciso calentar el motor antes de iniciar la marcha: la cantidad de combustible que consume en ese momento es mayor que la que se ahorra, si comienza el trayecto con el motor frío.
  • Las marchas largas son las más económicas en lo que se refiere al consumo de combustible. Dar acelerones bruscos y frenazos es muy contraproducente, pues  aumentan la producción de gases contaminantes.
  • En las paradas que duren más de un minuto, aunque sea en un semáforo, es aconsejable apagar el motor, también en los atascos y en los pasos a nivel.
  • Cuando la vía y la circulación lo permitan, se debe aprovechar la inercia del vehículo, en la bajada de una pendiente, al tomar una curva...
  • El coche no debe llevar peso innecesario, ya que se produce mayor consumo de combustible. También gasta más –por la mayor resistencia al aire - con las ventanillas abiertas.
  • Evitar, si se puede, llevar cosas montadas en una baca o bien desmontarla cuando no se esté usando. Una baca afecta enormemente al gasto de combustible.
  • No debe hacerse uso del aire acondicionado cuando no sea necesario, pues incrementa el consumo en un 25%.
  • Siempre debe tenerse en cuenta que, a mayor velocidad, mayor consumo de combustible y más contaminación.