La Federación de Consumidores AL-ANDALUS, continuando con su campaña formativa sobre Consumo Responsable y Consciente de los alimentos que ha denominado ¿Sabes lo que comes?, que se inscribe dentro de la campaña general para la promoción de un Consumo Responsable y Sostenible que está desarrollando con el apoyo de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, insiste en la importancia de que las personas consumidoras cuenten con las herramientas suficientes para comprender bien el etiquetado de los alimentos y puedan tomar sus decisiones de compra o consumo de los mismos, desde el conocimiento.

Las etiquetas según la normativa vigente deben proporcionar una información de carácter obligatorio

Son los datos esenciales y más fiables. Nos informan de las características reales de los alimentos. Con frecuencia aparecen en los lugares menos visibles de los envases. Debemos hacer el esfuerzo de buscarlos, leerlos con atención e intentar comprenderlos.

Información básica en el etiquetado de alimentos

  • Denominación de venta. Todos los productos deben tener un nombre que lo defina perfectamente. Deberá aparecer el nombre previsto por las normas comunitarias, nacionales o, en su ausencia, el nombre consagrado por el uso, acompañado del estado físico en el que se comercializa y de la tipificación de calidad, en su caso. Este nombre no puede sustituirse por su marca comercial, y tiene que ir acompañado de una indicación del estado físico en que se encuentra el producto alimenticio o del tratamiento específico a que ha sido sometido (en polvo, congelado, concentrado, ahumado...), en caso de que la ausencia de esta indicación pudiera inducir a confusión.
  • Lista de ingredientes. Se presenta una lista con todos los ingredientes en orden decreciente de sus pesos en el momento en que se incorporen durante el proceso de fabricación del producto.
  • Etiquetado nutricional. Es la información que recoge la etiqueta en relación al valor energético (calorías) y los nutrientes (proteínas, hidratos de carbono, grasas, fibra, sodio, vitaminas y sales minerales). No se debe confundir información nutricional con la lista de ingredientes.
  • Cantidad Neta para productos envasados. Debe expresarse en unidades de volumen para los productos líquidos y en unidades de masa para los demás. Cuando un envase esté constituido por dos o más envases individuales que contengan la misma cantidad se indicará la cantidad neta total e individual de cada envase.
  • Identificación de la empresa. En algún lugar de la etiqueta debe de aparecer información relativa a la identificación de la empresa fabricante o comercializadoras, es decir, el nombre, razón social o denominación del fabricante o el envasador, o de un vendedor establecido dentro de la Unión Europea y, en todo caso, su domicilio.
  • Lugar de procedencia. En la etiqueta debe de aparecer el lugar de origen o procedencia del producto cuando no su origen no sea de una país perteneciente a la Unión Europea. En el caso de productos procedentes de los Estados miembros de la Unión Europea, se debe indicar el lugar de origen o procedencia solamente cuando su omisión pudiera inducir a error al consumidor sobre el origen o procedencia real del producto alimenticio.
  • Fechas de caducidad o consumo. En la etiqueta de productos alimenticios debe de aparecer la fecha de duración mínima o, en su caso, la fecha de caducidad. En el caso de productos alimenticios microbiológicamente muy perecederos y que por ello puedan suponer un peligro inmediato para la salud humana después de un corto período de tiempo, la fecha de duración mínima se cambiará por la fecha de caducidad. Hay casos en los que podemos también encontrarnos la leyenda “Consumo Preferente”. Esto quiere decir, que a partir de la fecha a la que se hace referencia, el alimento empieza a perder sus calidades organolépticas (sabor, olor, textura, color…), pero puede ser consumido sin riesgo. En ningún caso está permitida la venta de alimentos con fecha posterior a la de caducidad o consumo preferente.
  • Lote. Conjunto de unidades de venta de un producto alimenticio producido, fabricado o envasado en circunstancias prácticamente idénticas. Es una identificación que llevan todos los productos obligatoriamente elaborados bajo las mismas circunstancias o con la misma masa. Consta con la letra"L" seguida del número del lote. En todos los casos, la indicación del lote figurará de tal manera que sea fácilmente visible, claramente legible e indeleble. Cuando la fecha de duración mínima o la fecha de caducidad figure en el etiquetado, el producto alimenticio podrá no ir acompañado de la indicación del lote, siempre que dicha fecha tenga, por lo menos, el día y el mes indicados claramente y en orden.
  • Condiciones de conservación y Modo de empleo. Aparecerán en la etiqueta sólo cuando sea necesario para la perfecta conservación uso adecuado del producto alimenticio.