La Junta de Andalucía ha aprobado una norma cuyo objetivo es fomentar una alimentación equilibrada, la vida sana y el ejercicio.

El 9 de enero el gobierno andaluz aprobó el proyecto de Ley para la Promoción de una Vida Saludable y una Alimentación Equilibrada, a través de la que pretende luchar contra la obesidad y los trastornos alimentarios.

No debemos olvidar que la obesidad afecta a una parte importante de la población andaluza, el 16,6% de las personas adultas, y puede ser el desencadenante de enfermedades cardiovasculares y de diabetes, entre otras. Más preocupante son los datos en el ámbito infantil, ya que según la Junta de Andalucía el 23% de los niños andaluces presenta obesidad.

Para atajar este problema, la nueva Ley establece una serie de medidas muy novedosas, entre las más llamativas se encuentran:

  • El fomento del acceso gratuito de toda la población al agua potable, tanto en centros educativos como en lugares públicos y establecimientos hoteleros. Estos tendrán que proporcionar agua potable y vasos gratis a sus clientes; en las instalaciones donde se coloquen máquinas expendedoras de productos alimenticios deberá proporcionarse paralelamente agua gratis, bien desde la propia máquina o de otra forma pero a una distancia no superior a los dos metros.
  • Los establecimientos de restauración deberán disponer de menús saludables y las elaboraciones deberán presentarse en diferentes tamaños de raciones para su consumo.
  • Los establecimientos que comercialicen productos frescos y perecederos deben proporcionarlos en tamaños y cantidades adaptados a todas las unidades familiares.
  • La norma también incluye otras medidas que ya estaban aplicándose para garantizar los menús saludables en los comedores escolares, con el empleo de productos de proximidad y temporada basados en la dieta mediterránea.
  • Se limita la publicidad comercial de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigidas a menores de 15 años, para frenar el consumo de productos hipercalóricos.
  • También se limita la publicidad de bebidas y alimentos envasados en los centros educativos, insistiendo en que los que se comercialicen no podrán sobrepasar las 200 kilocalorías, ni tener un alto contenido en grasas saturadas, trans, sal, azúcares, ni cafeína u otras sustancias estimulantes.
  • La norma también pretende el fomento del ejercicio físico para lo que plantea la obligatoriedad de instalar aparcamientos para bicicletas en las empresas de más de 50 empleados. Los centros educativos, tendrán un periodo de dos años para integrar en sus horarios un tiempo mínimo de cinco horas semanales de actividad física, así como fomentar los juegos y recreos activos y favorecer las actividades extraescolares que incluyan ejercicio físico.

Desde la Federación de Consumidores AL-ANDALUS valoramos muy positivamente la aprobación de esta Ley, que se corresponde con muchos de los planteamientos que desde esta organización se promueven en el ámbito de la Campaña para la promoción de un consumo responsable, sostenible y de calidad que viene desarrollando, a través de distintas ediciones desde el año 2012, con el apoyo de la Junta de Andalucía.